¡EL NO!
Este es el camino a seguir de la oposición anticomunista cubana siempre en aumento, en cuanto a lograr la libertad al menos costo posible y de manera organizada. La consigna es:¡Desplazar por todos los medios a los miembros del PCC y sus lacayos de todas las organizaciones existentes en el país; creando, apoyando, y votando por candidatos y dirigentes NO comunistas y opuestos al comunismo!
¿Qué es el NO?
EL NO como arma libertadora
El NO es un símbolo, una acción, un instrumento de lucha, una actitud cívica, un mensaje a los opresores, un rescate de nuestra dignidad en el diario vivir (sin doble moral). El preámbulo de la toma del poder democrático, una democracia en correspondencia con la ideología que creó nuestro Apóstol José Julián Martí Pérez; genuinamente cubana, sin ideas extranjerizadas, y sobre todo: una democracia más moderna y genuina. El NO, como aquí lo definimos, es un SÍ al respeto, al derecho de ser tratado como ciudadanos dignos y responsables en el cumplimiento de nuestros deberes. Es
¡SÍ A LA VIDA!
¿Por qué el NO?
-Al ser el NO un símbolo, lo repetimos internamente infinitas veces, hasta que forme parte de nuestro comportamiento en el diario vivir. Un símbolo que significa: determinación, respeto de sí mismo, orgullo personal, rompimiento con la doble moral, cumplimiento con nuestro deber cívico.
-El NO, lo usamos como una acción pacífica, pero firme, para que los opresores sepan que no pueden vivir con impunidad y se está dispuesto a luchar cívicamente por nuestros derechos, y nuestras familias. Se está dispuesto a luchar por la libertad, la justicia, y la igualdad de oportunidades para todos.
-El NO es un mensaje al sistema totalitario, de nuestra disposición individual y colectiva de no aceptar más abusos, represiones, injusticias, corrupción, desprecio por nuestra patria y sus ciudadanos.
-El NO, nos llevará a un sistemático y siempre creciente movimiento libertador que, como instrumento de lucha pacífica, nos evitará derramamientos de sangre innecesarios.
-El NO, nos evitará que el sistema totalitario imperante en Cuba nos arrastre a un caos socio-político-económico con sus terribles implicaciones de muertes, vandalismo, guerra civil, y una mayor destrucción de la ya existente en nuestra patria.
¿Para qué el NO?
-El NO es para unirnos todos en un movimiento, espontáneo; pero organizado para la toma del poder democrático.
-El NO, al organizarnos, nos permite crear las bases de una estructura Socio-Político-Económica democrática, y sobre todo la implantación de un sistema de gobierno justo, genuinamente representativo, y sin derramamiento de sangre innecesario. ¡CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS! Y no solamente para los comunistas y algunos de sus seguidores.
-El NO como explicamos anteriormente es un símbolo que nos lleva a respetarnos unos a los otros, vivir en fraternidad una vez alcanzada la libertad, y ser cumplidores de nuestros deberes cívicos para con nosotros, nuestra familia, nuestra patria; y así evitar nuevos atropellos y sistemas despóticos como el que ahora nos agobia.
-Este NO, que es el ¡SÍ A LA VIDA! es el camino firme, digno, y seguro que nos lleva a la reivindicación de nuestra felicidad, y nuestra maltrecha vergüenza.
¿Cómo usar el NO?
Es muy acertado el llamado a votar NO en un referéndum constitucional absolutamente inmoral por: la imposición de un partido totalitario; ser contrario al más elemental requisito de constitucionalidad, el de ser LA LEY SUPREMA DEL PAÍS, considerando un poder político por encima de ella, el poder del ominoso partido comunista; por discriminar y reprimir la libertad de pensamiento como un derecho ciudadano innato, cuando exige que todo ciudadano tiene que ser socialista y querer hacer irrevocable ese tipo de totalitario sistema; por estar destinado a repartir nuestra riqueza nacional, entre unos pocos que hoy ostentan el poder, convirtiendo esa riqueza, en propiedades privadas obtenidas por expoliación de la misma. Y sobre todo, porqué será aprobada, o mejor dicho impuesta, a pesar y en contra de la voluntad popular.
Entonces, que haríamos con el NO, se terminará la convocatoria. Si eso sucede, habríamos hecho absolutamente nada. Nuestro esfuerzo será en vano. No aprovecharíamos el resultado positivo y la positiva experiencia que nos está ofreciendo ese llamado: La de comprobar la incapacidad demostrada por los comunistas de reprimir ese movimiento, su aceptación popular, y sobre todo el haber hecho despertar la conciencia de unidad nacional. Por tanto, la efectividad del NO como movimiento libertador y cívico en la consecución del poder democrático se logra cuando:
-Decimos que NO queremos ningún comunista dirigiendo alguna organización civil, económica, de carácter social, o servicio social. Para ello diremos NO a las candidaturas impuestas; a cambio propondremos candidatos que no pertenezcan a partido político alguno. Digo partido político alguno, porque eso será válido también para cuando vivamos en democracia y existan otros partidos.
-Decimos NO a los llamados que provengan del partido comunista, o de sus dependencias y dirigentes satélites. Porqué los consideramos ilegales, ilegítimos, y ofensivos de los valores nacionales.
-Decimos NO a las “orientaciones” que emite el partido comunista, porqué es un partido sin autoridad moral, que no nos representa.
-Decimos NO a la impunidad de los arbitrarios actos del partido comunista, acusándolos en todas las instancias posibles, incluyendo las suyas propias, de corruptos, antipatrióticos, antisociales, expoliadores de la riqueza nacional, y sobre todo de los delitos de Lesa Humanidad al imponer, por medio de la opresión, el engaño, y la traición un sistema que ha enajenado y envilecido gran parte de nuestra sociedad, heredera de los sentimientos martianos más puros.
Así, únicamente así, salimos de esta pesadilla infernal que ya es insostenible. Así, únicamente así, logramos salvar nuestra nación de un final apocalíptico lleno de destrucción y muerte. Así, únicamente así, podremos ver crecer felices y como ciudadanos cívicos a nuestros hijos; y a nosotros mismos.
Enseñémosle a los comunistas que los cubanos no somos masa, sino pueblo, y además un pueblo que exige respeto.
Mario Fernández Mora :. por
Directiva Nacional
Movimiento Integracionista Democrático
20 de Febrero, 2019
